¡Bienvenid@ a la Biblia!

La Biblia no es solo para información; es para transformación. –Lawrence O. Richards

¿Te gustaría saber lo que Dios piensa realmente sobre ti? ¿O como es Él en realidad? Lo puedes averiguar… en la Biblia!

La Biblia es un mensaje muy personal de Aquel que creó el universo. Como es la palabra viva de Dios, hace mucho más que solo llamar tu atención. Te habla. En una manera casi misteriosa, los versículos que lees hoy podrían aplicarse directamente a tus problemas.

“Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.” (Hebreos 4:12).

La Biblia misma explica como fue escrita

“… ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal, pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios” (2 Pedro 1:20,21). Estos versículos se aplican específicamente a las profecías del antiguo testamento, pero la Biblia entera está inspirada por Dios: “Toda Escritura es inspirada por Dios…” (2 Timoteo 3:16).

La palabra inspiración significa literalmente “dictada por Dios”. De la vida misma de Dios, de su aliento, vinieron las palabras de la Biblia. Puedes encontrar otros libros que te inspiran a leerlos, porque son intelectual o emocionalmente conmovedores, pero no son la propia palabra de Dios. Solo la Biblia lo es.

La Biblia revela lo que Dios quiere que aprendas acerca de Él y de la vida. Contiene promesas: cosas que Dios dice que hará por ti. Aquí hay algunas de las cosas que Dios te promete:

  • Dios usará para tu bien todo lo que pase en tu vida, para conformarte a la imagen de Cristo (Romanos 8:28,29)
  • El siempre estará contigo (Mateo 28:20)
  • El, generosamente, te dará sabiduría si se la pides (Santiago 1:5)
  • El suplirá todas las necesidades de tu vida (Filipenses 4:19)
  • El ya conoce tus necesidades antes de que se las pidas (Mateo 6:32)
  • Su paz te guiará a través de la vida conforme ores con agradecimiento (Filipenses 4:4-7)

Con la mayoría de los libros, aprenderás mejor si empiezas desde la página uno. Es lógico pensar que el mejor lugar para empezar tu estudio de la Biblia es en la página uno del Génesis. Después de todo “Génesis” significa “El principio”. Pero la Biblia no está acomodada en orden cronológico. Los libros de la Biblia están colocados en categorías. Talvez quieras seguir el orden recomendado para leer la Biblia que está al final de este artículo. Este orden está diseñado para darte un buen entendimiento de los temas principales de la Escritura y para ponerte al tanto de mucho de su historia.

La clave para entender la Biblia es Cristo

El Antiguo Testamento espera su llegada. Los Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) revelan la identidad y la misión de Cristo, y el resto del Nuevo Testamento explica las implicaciones de esa nueva vida en Cristo. Para entender el Antiguo Testamento, tienes que empezar con el Nuevo Testamento.

Jesús dijo que El vino para darnos vida en abundancia, y parte de experimentar eso es a través de conocer y seguir Su Palabra. Jesús dijo, “Si ustedes se mantienen fieles a mi palabra, serán de veras mis discípulos; y conocerán la verdad y la verdad los hará libres.” (Juan 8:31)

Nosotros llegamos a ser cristianos, porque alguien compartió la Palabra de Dios con nosotros. “Pues ustedes han vuelto a nacer, y esta vez no de padres humanos y mortales, sino de la Palabra de Dios, que es viva y permanente.” (1 Pedro 1:23) y seguimos creciendo de la misma manera, a través de su Palabra, a la cual El se refiere como nuestro alimento. “Como niños recién nacidos, busquen con ansia la leche espiritual pura, para que por medio de ella crezcan y tengan salvación, ya que han gustado la bondad del Señor.” (1 Pedro 2:2,3)

Todo el Salmo 119 habla acerca del valor de estudiar la Palabra de Dios. Aquí están solo un par de razones para hacerlo: “En mi corazón he atesorado tu palabra, para no pecar contra ti.” (v11) “¡Cuánto amo tu enseñanza! ¡Todo el día medito en ella! Tus mandamientos son míos para siempre; me han hecho más sabio que mis enemigos. Entiendo mas que todos mis maestros porque pienso mucho en tus mandatos.” (v97-99) “Tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz en mi camino.” (v105)

Leer la Biblia es un ejercicio intelectual, que involucra tu mente. Pero para entender la enseñanza espiritual y aplicarla, necesitas la guía del Espíritu Santo. Mientras lees la Biblia, ora, pídele al Espíritu Santo que haga claro para ti lo que El quiere que sepas: “Pero cuando el, el Espíritu de verdad venga, los guiará a toda la verdad” (Juan 16:13). Desarrolla un espíritu de expectación – Dios quiere enseñarte a través de Su Palabra. Pero no dependas de los sentimientos. Yo he tenido algunos de los mejores tiempos de estudio de la Biblia cuando decidí que continuaría leyendo por 15 minutos más aún cuando los 15 minutos previos fueron “aburridos”.

Si tu estudio de la Biblia es regular y diario, llegará a ser un hábito en tu vida. Busca un lugar libre de distracciones. Sé creativo, y escoge la hora del día en que estás más despierto para que puedas pasar tiempo con Dios. Recuerda, tú estás buscando una relación con Dios y quieres poder de conversar con El. Lleva un diario para plasmar lo que Dios te enseña. Escribir te ayuda a organizar tus ideas, así como también te deja algo a donde puedes regresar incluso varios meses después.

Dios honrará el tiempo que pases con El, y te verás a ti mismo creciendo en tu fe. Será un tiempo bien invertido.

Orden sugerido para leer la Biblia:

  • Juan
  • 1 Juan
  • Romanos
  • Gálatas
  • Efesios
  • Filipenses
  • colosenses
  • Lucas
  • Hechos
  • 1 Tesalonicenses
  • 2 Tesalonicenses
  • 1 Timoteo
  • 2 Timoteo
  • Santiago
  • Marcos
  • 1 Corintios
  • 2 Corintios
  • Génesis
  • Éxodo
  • Josué
  • Proverbios
  • 1 Samuel
  • 2 Samuel

Envíale este artículo a un amigo